Piernas cansadas, piernas pesadas

Ahora que llegan el buen tiempo y las altas temperaturas, muchas personas comienzan a experimentar diversas sensaciones y síntomas molestos en las piernas que, comúnmente, conocemos como síndrome de piernas cansadas o pesadez en las piernas.

El síndrome de piernas cansadas es en realidad una enfermedad vascular llamada insuficiencia venosa. Afecta a un gran número de personas (25-30% de la población adulta) y es 5 veces más frecuente en mujeres.

Se manifiesta sobre todo con hinchazón y pesadez en las piernas, esto se debe a que el retorno de la circulación venosa se vuelve más lento y la sangre queda estancada en las venas de las piernas, lo que provoca que se dilaten y se filtre líquido a los tejidos externos. Si se prolonga en el tiempo, pueden aparecer varices que son dilataciones importantes e irreversibles de las venas.

varices y insuficiencia venosa

Al principio los síntomas de esta enfermedad pueden ser muy leves y pasar inadvertidos porque solo se presentan en determinados momentos como después de estar mucho rato de pie parado, o en algunas épocas del año como los días más calurosos.

Así que, ¿cómo saber si padecemos este trastorno o si estamos en los primeros estadios del síndrome de piernas cansadas? Lee atentamente los siguientes síntomas y si sufres al menos un par de ellos y además posees factores de riesgo, consulta a un especialista en medicina vascular para que te realicen un diagnóstico completo.

  1. Síntomas más frecuentes: dolor generalizado en las piernas y puntual intenso en las varices, si existen. Calambres musculares, sensación de hormigueo, calor y/o picor. Hinchazón y aparición de arañas vasculares. Manchas de color herrumbroso en la piel. También puede favorecer la aparición de celulitis. Estos síntomas suelen empeorar con el calor, estar de pie parado y mejoran al elevar las piernas y moverlas.
  2. Factores de riesgo: Predisposición genética, estar tomando anticonceptivos orales o terapia hormonal sustitutiva, ciertas situaciones de salud como alteraciones renales, tiroideas, cardiacas o hepáticas, estreñimiento. El embarazo es un momento de mayor retención de líquidos y de sobre carga de trabajo para el sistema circulatorio como ya habíamos comentado en el post Cambios físicos durante el embarazo: las madres, todo corazón.
  3. Hábitos nocivos: tabaquismo, sobrepeso, dieta rica en sal, alcohol, sedentarismo, mala higiene postural y llevar ropa demasiado ajustada.

El tratamiento de la insuficiencia venosa o síndrome de piernas cansadas en primer lugar debe ser orientado por un especialista en medicina vascular que valore si se necesita algún tipo de tratamiento farmacológico y/o quirúrgico si el problema lo requiere.

Siempre que no existan contraindicaciones como trombos o flebitis, el drenaje linfático manual y llevar ropa compresiva de descanso será el mejor tratamiento conservador para las piernas cansadas. El drenaje linfático manual consiste en realizar un masaje con una presión y un ritmo determinados que favorece el retorno de los líquidos filtrados y reactiva la circulación de retorno. Dependiendo del problema, la frecuencia de tratamiento variará entre 1 y 3 veces por semana.

Aquí tenéis algunos buenos consejos para poner en práctica:

  1. No estar de pie o sentado de forma prolongada. Cuando la actividad profesional lo exige, hacer pausas para dar pequeños paseos.
  2. Practicar un deporte adecuado. Caminar es simple y muy indicado, importante llevar calzado adecuado y realizarlo regularmente. La gimnasia suave, nadar, la bicicleta y la danza también favorecen el retorno circulatorio. A evitar los deportes que provoquen variaciones bruscas de la presión en las venas como el baloncesto o el tenis.
  3. No exponerse a fuentes de calor, por tanto: evitar tomar el sol en las piernas, depilación con cera caliente, caminar por suelos calientes, baños muy caliente, saunas, rayos UVA.
  4. Las duchas de agua fresca alivian la sensación de pesadez y dolor, y activan el retorno venoso.
  5. Evitar el estreñimiento y el sobrepeso ya que incrementan enormemente la congestión del sistema venoso de las piernas.
  6. No usar ropa ceñida en exceso. Los zapatos tienen que ser amplios y cómodos con un tacón de 2-3cm.
  7. Elevar los pies de la cama mediante alzas de 10-15cm.
  8. Existen algunas sustancias naturales que ayudan a disminuir la inflamación y la retención de líquidos como la vid roja, la cola de caballo, el ginkgo biloba o el castaño de indias y pueden servirte de apoyo en el tratamiento, así como cuidar la alimentación. Mònica Moll te da algunos consejos en Cómo aliviar las piernas cansadas con una buena alimentación.

Así que recuerda, si sufres de piernas cansadas consulta a tu especialista en vascular, cambia tus hábitos de vida nocivos por otras más saludables y apóyate en un fisioterapeuta especialista en drenaje linfático manuall que alivie tu dolor y te asesore en qué tipo de ejercicios específicos son los más adecuados para tu problema.

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